Iglesia en Islandia congrega a más jóvenes que ancianos en sus iglesias

Aciprensa

 

El número de fieles católicos jóvenes se ha incrementado desde hace algunos años en Islandia, superando al de las personas mayores que asisten a las iglesias.

En un artículo publicado por el National Catholic Register se detalla que el número de jóvenes se ha incrementado desde hace más de una década, debido a que la mayoría son inmigrantes.

Este incremento fue muy visible durante la pasada vigilia del Día de Todos los Santos en la Catedral de Cristo Rey de Reikiavik, la catedral católica de Islandia ubicada al oeste de la capital.

El éxito económico de Islandia, luego de la recuperación económica en 2008, atrajo a miles de inmigrantes de Europa del Este, Asia y otros lugares para cubrir la escasez de mano de obra. El turismo, la pesca y la tecnología lideraron la recuperación.

“Hoy tenemos miembros en la Iglesia Católica que han venido de muchas naciones y contamos con casi 100 idiomas”, dijo el Obispo de Reikiavik, Mons. David Tencer, señalando que el mayor número de inmigrantes son polacos, alrededor del 4% de la población de Islandia.

Antes de la Reforma Protestante la Iglesia Católica tenía dos diócesis en Islandia, pero luego ambas se volvieron luteranas. En 1857 los misioneros católicos regresaron a Islandia para establecerse.

La prefectura apostólica de Reikiavik fue creada en 1923. Fue elevada a vicariato apostólico en 1929 y elevada al estatus de diócesis en 1968.

En ese sentido, a 50 años de su fundación, la Diócesis de Reikiavik, que comprende todo el territorio de Islandia y tiene siete templos, nunca ha sido tan fuerte numéricamente.

“Somos la comunidad católica de más rápido crecimiento en los países nórdicos”, aseguró Mons. Tencer.

En 1970 había alrededor de 1.000 católicos en Islandia, en su mayoría nativos. En la última década, la población católica se ha pasado de unos 3.000 miembros a unos 13.500 católicos registrados, la mayoría inmigrantes.

La población católica de Islandia bordea actualmente el 4% de la población de 338.000 habitantes, muy alto porcentaje comparado con el 1% de la generación anterior.

“Hoy en día es una Iglesia joven, ya que el 80% que asiste a Misa los domingos son jóvenes, y este es un fenómeno muy reciente para nosotros. Cuando entras a las iglesias aquí, ves muchas caras jóvenes y no tantas mayores”, sostuvo Mons. Tencer. En Islandia las Misas se celebran en islandés, polaco, español e inglés. “En un año reciente tuvimos 150 bautismos y solamente de 15 a 20 funerales”.

Al servicio de esta creciente población católica hay 16 sacerdotes de otros países y uno de Islandia. Los sacerdotes extranjeros provienen de varios países: cinco de Polonia, tres de Eslovaquia, uno de República Checa, dos de Irlanda, uno de Alemania, uno de Francia, dos de Argentina y uno de Gran Bretaña (actualmente retirado).

El P. Patrick Breen, rector de la catedral y vicario general de la diócesis, afirma ser testigo del rápido crecimiento desde su llegada al país en 1984, cuando dejó su Alemania natal. “La Iglesia aquí es bastante fuerte. Los inmigrantes polacos son probablemente los más tradicionales”, comentó.

Por su parte, Mons. Tencer dijo que el futuro se ve brillante “cuando vamos en esta dirección hoy”. “Pero las cosas pueden cambiar muy rápidamente, así que, ¿quién sabe dónde estaremos en dos o tres años? Podría haber otra crisis, por ejemplo, y los extranjeros que han venido aquí podrían mudarse de Islandia para otro lugar”, explicó Mons. Tencer.

Sin embargo, el Obispo aseguró que no se deja intimidar, y sigue viendo la afluencia de inmigrantes como una gran bendición para la Iglesia en Islandia

“Estos inmigrantes vienen aquí de muchas culturas diferentes, trayendo elementos maravillosos de fe y costumbres y prácticas que siguen en Navidad y durante otras temporadas”, manifestó el Prelado.

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